El encuentro estatal de Mujeres Radiantes ha reunido este fin de semana en Cardedeu a mujeres vinculadas a medios de comunicación comunitarios de diferentes puntos del Estado. Una cita para compartir experiencias, fortalecer redes y avanzar hacia una comunicación más igualitaria, diversa e inclusiva.






Este fin de semana, Cardedeu (Barcelona) ha acogido el VI Encuentro de Mujeres Radiantes, con Ràdio Televisió Cardedeu como anfitriona. Durante estos días, mujeres vinculadas a radios y otros medios comunitarios han compartido espacios de reflexión, aprendizaje y trabajo colectivo, reafirmando la importancia de tejer redes y construir juntas otras formas de comunicar.
Mujeres Radiantes nació de la Comisión de Mujeres de la Red de Medios Comunitarios (ReMC) con la voluntad de generar un espacio propio para encontrarse, compartir experiencias y abordar los retos que atraviesan las mujeres en los medios de comunicación comunitarios. A lo largo de sus distintas ediciones, el encuentro se ha consolidado como una oportunidad para fortalecer complicidades, poner en común dificultades y avanzar colectivamente hacia medios más igualitarios.






Un hito para la comunicación comunitaria: el primer Plan de Igualdad y Diversidad de la ReMC
Esta sexta edición ha estado marcada por un acontecimiento especialmente significativo: la firma del primer Plan de Igualdad y Diversidad de la Red de Medios Comunitarios (ReMC), el domingo 25 de octubre, en Cardedeu.
El documento es el resultado de varios meses de trabajo colectivo en los que han participado más de 40 personas vinculadas a medios comunitarios de todo el Estado. Un proceso de formación, reflexión y debate que ha permitido identificar necesidades y consensuar compromisos compartidos, teniendo en cuenta las distintas realidades y capacidades de las emisoras y proyectos que forman parte de la Red.
El Plan parte de una idea fundamental: la igualdad y la diversidad no pueden limitarse a las estructuras internas de las organizaciones, sino que también deben estar presentes en la manera en que comunicamos, en los contenidos que producimos y en las voces que hacemos llegar a la sociedad.
Por eso, entre sus objetivos está avanzar hacia una comunicación inclusiva, no sexista, antirracista y respetuosa con la diversidad de identidades, orígenes, capacidades y experiencias. También plantea revisar los contenidos para evitar estereotipos y representaciones discriminatorias, ampliar las fuentes informativas, mejorar la accesibilidad y favorecer la participación de personas y colectivos que tradicionalmente han tenido menos presencia en los medios.
El documento contempla, además, herramientas compartidas para prevenir y abordar conflictos, discriminaciones y violencias, así como un plan de implementación y seguimiento para que los compromisos adquiridos puedan traducirse en medidas concretas.



De la reflexión a la acción colectiva
La importancia de este Plan no reside únicamente en sus objetivos, sino también en la forma en que se ha construido: mediante la participación, el diálogo y la colaboración entre personas y medios con trayectorias y realidades diversas.
Este enfoque conecta directamente con la esencia de la comunicación comunitaria, basada en la participación ciudadana, la construcción colectiva y el derecho de todas las personas a comunicar.
La firma supone el comienzo de una nueva etapa. Durante los próximos meses, los medios asociados deberán valorar y ratificar su adhesión al documento, que posteriormente tendrá que ser validado por la Asamblea General de la ReMC. El trabajo continuará con el desarrollo de las herramientas previstas y con mecanismos de seguimiento y evaluación.
Porque aprobar un plan es un paso importante, pero el verdadero reto está en llevarlo a la práctica, revisar nuestras dinámicas y transformar aquello que sea necesario para que la igualdad y la diversidad atraviesen el conjunto de nuestra actividad.



Seguimos radiantes
El VI Encuentro de Mujeres Radiantes nos deja nuevos aprendizajes, experiencias compartidas y redes más fuertes. También nos recuerda que los medios comunitarios, por su vínculo con los territorios y con las personas que los habitan, tienen una responsabilidad especial en la construcción de una comunicación que represente mejor la diversidad social y contribuya a combatir las desigualdades.
Queremos medios en los que todas las personas puedan participar, tomar la palabra y sentirse representadas. Medios que no reproduzcan las desigualdades, sino que trabajen para transformarlas.
Seguimos radiantes, organizadas y haciendo comunidad. Porque otra comunicación no solo es posible: la construimos colectivamente, cada día.
