Comunicación alternativa
Retomando el concepto de la comunicación alternativa, la ubica en la historia latinoamericana y reafirma su vigencia.
Por Alba Fajardo
En general, hay una idea vaga respecto de lo que se denomina comunicación alternativa. Se la suele asociar con medios pequeños y pobres, que tienen un sentido social y con poco poder económico respecto de los grandes medios. A la comunicación alternativa se la nombra también de maneras diferentes: comunicación para el desarrollo, popular, comunitaria, para el cambio social, entre otros. No quiere decir que estén metidos en la misma bolsa, pero tienen en común principios en los que el lucro y mantenerse en el mercado de la información no son los esenciales. La comunicación alternativa (por tomar una de sus denominaciones) tiene como propósito principal contemplar la comunicación como un derecho, un espacio y camino de transformación social.




años, Radio Popolare celebrar su 40 aniversario.
muchísima gente.

“Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.




Medios del Tercer Sector, que reunirá en “la Normal” a un centenar de representantes nacionales y europeos. 
amplia y significativa que se realiza sobre género y medios noticiosos. Surge de la Cuarta Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer de Beijing y se inició en 1995 cuando (siguiendo el plan de acción de Beijing), voluntarios y voluntarias en 71 países de todo el mundo monitorearon la presencia de las mujeres en los espacios noticiosos de radio, televisión y prensa escrita nacionales.

